El consumidor 2.0
Los tiempos están cambiando. Las tendencias sociales nacen, crecen, se reproducen y mueren a ritmo vertiginoso. Por ejemplo, llevamos escasos 10 años con los teléfonos móviles y ya son un elemento imprescindible para todos; o Internet que es el medio que más ha crecido en los últimos años creando nuevos hábitos en las personas.
De éstas y otras tendencias nos habla uno de los mejores sociólogos de España, y que para nuestro orgullo es ilicitano. Vicente Verdú hace un exhaustivo análisis de la sociedad y sus tendencias en su libro “Yo y Tú objetos de lujo”.
Nos explica que las nuevas generaciones son más individualistas, que ahora el usuario es el auténtico protagonista, como reflejaba la portada de The Economist en 2006. Pero ese individualismo expresado en auto bombo (vlogs, vídeos caseros, bitácoras…) no es solitario, al revés. Ese narcisismo está evocando directamente al resto, es decir, es una manifestación hacia el exterior que sin los demás no tendría sentido.
Prueba de ello es el éxito de las redes sociales como facebook, msn, youtube, second life, etc. Lugares abarrotados de usuarios que comparten sus fotos, vídeos, amigos, etc. O los portales de opiniones de los compradores como Ciao o 11870, que son una nueva parada en el proceso de compra de los consumidores.
Esas relaciones establecidas en estos lugares, no son fieles ni profundas, pero eso da igual, lo que importa a los usuarios es compartir “ego” en masa, a modo de los programas p2p.
Y, obviamente, estas tendencias no pasan desapercibidas para las marcas, que reaccionan invitando a participar a los consumidores. Los invitan a ser los protagonistas de la comunicación, a que hagan sus propias versiones de los anuncios; un buen ejemplo es la campaña de Lola de CocaCola.
Otra iniciativa interesante es Zooppa, sitio web en el que las marcas premian a los mejores anuncios hechos por los usuarios. De este modo los hacen participar al tiempo que conocen cómo interpretan y piensan sobre la marca.
En definitiva, los tiempos cambian y debemos anticiparnos y adaptarnos a ellos.



